Una cifra, un hecho: 2,01 [fr]

JPEG

2,01: la media de niños por mujer en Francia

Una tasa de fecundidad entre la más elevadas de Europa

Con 2,01 niños por mujer, la tasa de fecundidad de Francia figura entre más altas de Europa, justo por detrás de Irlanda. Francia se distingue así del resto de la Unión Europea, donde el indicador medio de fecundidad se sitúa alrededor de 1,6 niños por mujer (debido sobre todo a la baja fecundidad de los países del Sur y del Este de Europa).

En Francia, un nacimiento no se basa únicamente en la coyuntura: “Muchos de los bebés de 2010 se concibieron en 2009, durante la crisis económica”, destaca Pascale Breuil, jefa de Demografía en el INSEE. En Francia, la realización pasa en primer lugar por una vida familiar y social satisfactoria. De hecho, cerca del 60 % de los jóvenes franceses desean fundar una familia y tener hijos, lo que los sitúa en la primera fila europea según un estudio realizado en 2011 por la Fundación para la Innovación Política.

Una demografía dinámica

Según el INSEE, en 2013 residen 65,8 millones de personas en Francia, 300 000 habitantes más (+ 0.47 %) que el año pasado: este crecimiento se debe principalmente al excedente de nacimientos sobre las defunciones.
Como recordó Laurent Fabius en la última Conferencia de Embajadores, el dinamismo demográfico de Francia debería fortalecer su posición en la Unión Europea. “De aquí a diez años, la población mundial habrá aumentado un 20 % y contará con ocho mil millones de habitantes, sobre todo en Asia (con el 60 % del total) y en África (con cerca de dos mil millones). Europa sólo concentrará al 6 % y Francia al 0,85 %. En el plano demográfico, habida cuenta de su fecundidad, Francia ocupará una posición favorable entre los países europeos: nuestra población debería sobrepasar la de Alemania antes de mediados de siglo”.

El papel clave de la política familiar

La política familiar permite explicar esta “excepción francesa”. Francia fue el primer país en instaurar una política activa de apoyo a las familias, que se traduce en:
- el pago de prestaciones familiares (ayudas a la vivienda, subsidios familiares, ayuda financiera para niños hasta los seis años);
- el establecimiento de permisos específicos (maternidad, paternidad);
- ventajas fiscales (cociente familiar) o ventajas particulares (la acreditación como familia numerosa, ventajas en la jubilación, etc.);
- la instauración de estructuras para recibir a niños desde muy pequeños.

El 85% de las mujeres trabaja

Un gran número de dispositivos (guarderías, comedores infantiles) permiten conciliar maternidad y vida profesional. Las distintas estructuras para niños generan puestos de trabajo permitiendo al mismo tiempo que las mujeres participen en el dinamismo económico. La elevada tasa de actividad de las mujeres (85%) contribuye a promover la igualdad profesional entre hombres y mujeres.

La prolongación de la escolaridad y el número creciente de mujeres en el mercado laboral ha tenido como consecuencia que la edad media en la que las francesas tienen a su primer hijo se retrase: actualmente es de 30,1 años. Sin embargo, el que se tarde más en ser madre en principio no incide negativamente en la fecundidad.

Última modificación: 23/10/2013

subir