Lanzamiento de Créative France: la creatividad, en el corazón de la identidad francesa [fr]

Francia, tierra de creatividad y de innovación

Creatividad e innovación se sitúan en el corazón del «genio» francés. Hace siglos que nuestros pensadores, nuestros escritores, nuestros artistas, nuestros investigadores, nuestros científicos, contribuyen a elevar a la humanidad, a enriquecerla, a hacerla progresar, a emanciparla, a nutrirla de ideas e ideales de progreso. De Molière a Matisse y de Cugnot al profesor Montagnier, todos han dado proyección a lo más bello y universal que defiende Francia en el mundo entero.

Hoy son generaciones nuevas las que han tomado el relevo y perpetúan este genio creativo constitutivo de nuestra identidad. Miles de pymes y start-ups francesas están a la vanguardia de la innovación tecnológica e inventan a diario productos, servicios y soluciones del mundo de mañana. Siguen haciendo de Francia una tierra de innovación y exportando a los cinco continentes este patrimonio nacional.

Los observadores internacionales no se equivocan: a su entender, Francia es el país líder en creatividad. Cosa que para nosotros supone un gran reconocimiento y un verdadero motivo de orgullo. Y también un estímulo para hacer las cosas aún mejor y redoblar esfuerzos para construir un entorno lo más propicio posible al pleno desarrollo de los creadores de hoy y la eclosión de los de mañana.

Conviene entonces crear un discurso duradero compartido, común y positivo sobre «la empresa Francia» y su capacidad de innovación. Demostrar la peculiaridad francesa, basada en la alianza de una creatividad sin igual y una seriedad muy francesa, sinónimos de excelencia y rigor.

Con esto, queremos estimular el desarrollo internacional de las empresas francesas, reforzar el atractivo económico ante los inversores y construir una imagen económica positiva para Francia.

Combinar talento, rigor y precisión para transformar las ideas en realizaciones concretas

El talento está en el origen de cualquier obra creativa. Pero el talento solo no basta. No somos una nación de 65 millones de soñadores y románticos. Nuestra creatividad tiene los pies en el suelo. Todos los años, todos los días, nuestros investigadores y nuestros creadores demuestran su capacidad para dar muestra de persistencia, de rigor, de precisión, para transformar sus ideas en realizaciones concretas, que son sinónimo de creación de valor y de empleo.

Así, han sido necesarios 20 años de cooperación asidua entre el profesor Alain Carpentier, cirujano y cardiólogo, y el Groupe Lagardère, para que naciera CARMAT, el primer corazón artificial completo, con ventrículos.

El nacimiento de BlaBlaCar, el campeón francés del «coche compartido», es fruto de una idea innovadora y rompedora, y también es la materialización de la voluntad de vender un servicio a millones de usuarios.

El rigor y la perseverancia también marcan la trayectoria de Sandra Rey, una joven ingeniera, decidida a encontrar una alternativa menos costosa y más ecológica a los sistemas de alumbrado actuales. Con Glowee, la empresa que creó en 2014, ha diseñado y desarrollado un procedimiento que permite iluminar las calles y las tiendas sin electricidad, utilizando las propiedades bioluminescentes de las bacterias y los microorganismos. Actualmente se están comercializando las primeras soluciones pensadas por Glowee.

Un ecosistema de innovación reconocido internacionalmente

Promover la creatividad también supone facilitar a los creadores las mejores condiciones laborales. Posibilitar que se beneficien de un entorno en el que puedan explotar su talento plenamente.
En este ámbito, Francia tiene grandes ventajas: su situación geográfica, en pleno corazón de Europa; su calidad de vida, reconocida en todo el mundo; infraestructuras excepcionales; verdadera potencia industrial y polos universitarios de renombre internacional, que forman a ingenieros de grandísima calidad, de los que varios dirigen equipos de investigación en grandes grupos internacionales.

Estos capitales factores de atractivo se completan con dispositivos legislativos que impulsan muy fuertemente las actividades de I+D: el CIR (crédito fiscal en materia de investigación), por ejemplo, o los fondos de ayuda a la innovación de Bpifrance.

Al final, estas particularidades francesas ayudan a construir un ecosistema que ha atraído a empresas de todos los tamaños, de todos los sectores de actividad y de todas las nacionalidades. El grupo belga Solvay, por ejemplo, con presencia en Francia desde 1873, ha mantenido todo este tiempo su inversión en nuestro país, especialmente en I+D. Muy recientemente, la multinacional coreana Samsung anunció su decisión de invertir en una start-up francesa, Sigfox, para desarrollar a largo plazo su oferta de dispositivos conectados.

Francia también ha seducido a Facebook, que próximamente abrirá un centro de investigación sobre inteligencia artificial en París. De la misma manera, el Google Institute ha elegido nuestro país como «tierra de exploración». Y, en el marco de su desarrollo internacional, Shiseido, líder japonés de la industria cosmética, ha decidido hacer de Francia su centro de operaciones europeo.

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Vídeo de presentación: lanzamiento de Créative France

Última modificación: 08/10/2015

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