"España y Francia, una sólida alianza"

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Tribuna del Embajador de Francia en España

29 de diciembre de 2014

«Verdad aquende los Pirineos, error allende». Para desmentir a Blaise Pascal, los Gobiernos de España y Francia, cuando se reunieron una vez más en París el pasado 1 de diciembre en la XXIV Cumbre conjunta, demostraron la fuerza de su alianza alrededor de una amplia agenda bilateral y europea que, por sí sola, da testimonio de la extraordinaria intensidad de los vínculos entre nuestros dos países.

Le doy las gracias a The Diplomat in Spain por ofrecerme la oportunidad de detenerme en algunos hitos actuales de la relación franco-española, en materia de proyección internacional, seguridad y defensa, política europea y cultura.

Faltando pocos días para el ingreso de España en el Consejo de Seguridad, cabe destacar la profunda asociación entre nuestros países, no solamente en cuanto a la defensa de los principios fundamentales de la vida internacional, sino también en iniciativas concretas para la seguridad global, ya sea en Malí o en la República Centroafricana, entre otros teatros de operación comunes. España y Francia también cooperan diariamente haciendo frente a la amenaza terrorista, el crimen organizado o las redes de inmigración clandestina. Compartimos una misma voluntad, la de hacernos cargo del futuro de nuestro planeta, promoviendo un acuerdo ambicioso que consiga encauzar el cambio climático. El Gobierno francés sabe que puede contar con el firme apoyo de España para que la gran cita de París de diciembre de 2015 permita realmente sellar un compromiso universal para preservar nuestro planeta.

La Unión Europea tiene que cambiar y entender a los pueblos para seguir siendo un proyecto ilusionante: nuestra convergencia europea se refuerza, frente a los desafíos históricos del continente. La crisis nos ha impuesto ajustar las cuentas públicas para evitar el estallido del euro y, sobretodo, la desaparición de nuestros sistemas sociales; pero la austeridad no puede ser el único horizonte. Juntos, nuestros países abogan por una apuesta firme por el crecimiento y el empleo. Europa debe ponerse a la vanguardia del futuro de la economía mundial a través de un plan de inversiones concreto y ambicioso que permita preparar nuestra competitividad de mañana. Y no podemos tolerar la vergüenza y el absurdo político y económico de tan elevado desempleo juvenil.

“Las interconexiones forman parte del impulso que debemos dar a Europa”

El 15 de diciembre se celebró el primer aniversario de la primera línea ferroviaria de alta velocidad que une España a Francia. 1.800.000 personas ya han hecho uso de este nuevo servicio, que conecta directamente varias ciudades españolas y francesas. La cuestión de las interconexiones entre España y el resto del continente forma parte del nuevo impulso que debemos dar a Europa, nuestra casa común. En la Cumbre de París, Francia y España revisaron todos los proyectos en marcha así como las posibilidades de futuro. Entendemos necesario solicitar conjuntamente una financiación europea para ciertos proyectos energéticos y de transporte porque no se trata simplemente de conectar las redes de nuestros dos países, sino de construir una Europa de la energía.

En el ámbito cultural, la visita que el presidente del Gobierno Mariano Rajoy, acompañado por su anfitrión, François Hollande, hizo al museo Picasso de París, recientemente reabierto tras importantes obras de restauración y ampliación, simboliza con fuerza la interpenetración de nuestras culturas y el importante papel que le damos a la cultura como factor de identidad, que no puede ser objeto de mero comercio. Los Reyes de España efectuarán una visita de Estado a Francia en marzo de 2015 e inaugurarán una maravillosa exposición dedicada al gran maestro español Diego de Velázquez. Pero, más allá de los intercambios alrededor de nuestros tesoros patrimoniales, estamos involucrados juntos en la defensa de la creación contemporánea en la era digital.

La sintonía hispano-francesa se ha ido construyendo sobre los fundamentos de una larga historia, no exenta de momentos difíciles. Debemos valorar el camino recorrido y la calidad del diálogo que hemos sabido crear, para beneficio de nuestros pueblos, y también de Europa.

Fuente : The Diplomat in Spain

Última modificación: 29/12/2014

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