Entrevista de Alain Juppé con ’Les Echos’ [fr]

Entrevista del Ministro de Estado, Ministro de Asuntos Exteriores y Europeos, Alain Juppé, con el periódico "Les Echos"

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(Extractos)

París, 15 de diciembre de 2011

Q - François Hollande pide una renegociación del futuro Tratado europeo. ¿Qué le responde?
R - Le respondo que nuestro acuerdo es sólido, que plantea las bases del Gobierno económico europeo y de un buen equilibrio entre disciplina y solidaridad. (…) Sobre los dos puntos esenciales que quiere renegociar, a saber una mayor implicación del BCE y la instauración de eurobligaciones, se topará con un rechazo decidido de Alemania. E incluso en la hipótesis de una victoria del SPD en 2013, nada permite afirmar que la posición de Berlín cambiará. (…)

¿Q - Y sobre el fondo?
R – Sigo estando convencido de que las eurobligaciones son hoy en día un engaño. Tal y como se encuentran en este momento las cosas, dichas eurobligaciones se emitirían a tasas superiores a las de los bonos del Tesoro francés y sería necesario explicar a los franceses que deben ser fiadores de la deuda italiana o griega. Las eurobligaciones pueden ser un punto de desenlace, cuando dispongamos de una verdadera unión presupuestaria y fiscal, pero nunca un punto de inicio. En cuanto a la intervención del BCE, la cuestión no es lo que es deseable, sino lo que es posible. El BCE ya envió una señal fuerte al comprometerse por iniciativa propia a refinanciar a los bancos de manera ilimitada al 1%, en un período de tres años. Y se estableció un vínculo entre el BCE y el futuro MES [Mecanismo de Estabilidad Financiera].

Q - ¿La posible pérdida de la triple A, le preocupa?
R - No sería una buena noticia, por supuesto, pero tampoco sería un cataclismo. Estados Unidos, que perdió su triple A, sigue pidiendo prestado en los mercados en buenas condiciones.
(…)

Q - ¿Es necesario revisar el papel de las agencias de notación?
R - Rompiendo el termómetro no haremos que baje la fiebre. Sin embargo, puede ser útil garantizar que el termómetro no se desajuste. Introducir aún más transparencia en los criterios que las agencias utilizan sería un progreso. A veces hacen una valoración subjetiva y política. Seguramente también es necesario concederles menos importancia en el debate político.

Q - ¿Cómo impedir que aumente el euroescepticismo en Francia?
R - Yendo al debate con los franceses. Creo que será uno de los mayores retos de la próxima elección presidencial. Ahí estarán los europeos y los soberanistas. Estos últimos deberán explicar a los franceses las consecuencias de una salida del euro. Tendremos que convencer a los franceses que la zona euro puede volver a ser un factor de estabilidad y que saldrán mejor adelante si salvamos la moneda única. También tendremos que mostrar que Europa se ha acercado a los pueblos. Al colocar al Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre de la arquitectura institucional, Europa confía su conducción a responsables electos, legítimos democráticamente. No estamos lejos del concepto “delorien” [de Jacques Delors] de federación de Estados-naciones.

Q - “Producir en Francia” se ha convertido en el lema de la mayoría de los candidatos a la presidencia. ¿Es compatible con el ideal europeo?
R - ¡Por supuesto! Producir en Francia, producir en Europa, tener una verdadera política industrial, dejar de ser ingenuo, todo eso es complementario. Si comprar en Francia es regresar al proteccionismo, no tiene sentido: las represalias serían inmediatas. Si eso quiere decir que es necesario ser menos ideólogo en la política comercial europea, entonces sí, creo que hay un margen extremadamente importante. No tenemos los medios para defendernos en contra de algunas prácticas contrarias al libre-comercio y hemos dejado escapar industrias que habríamos podido conservar. La Comisión de Bruselas permaneció demasiado tiempo con el Tratado de Roma y con la competencia pura y perfecta. Antes de desmantelar grupos europeos, planteémonos la cuestión de su tamaño crítico en el mercado mundial. Sin caer en el proteccionismo, es necesario tener una visión un poco más combativa a favor de normas sociales y ambientales mundiales. En el G20 de Cannes, Francia hizo que se adoptara el principio de un “zócalo social” que todos deben respetar.

Q - ¿El IVA [impuesto al valor añadido] social puede ayudar?
R - ¡Hacer que los franceses quieran al IVA es un gran reto! Estoy en una buena posición para saberlo… Hay un enorme trabajo pedagógico que hacer para demostrar que el IVA es un buen impuesto, moderno, favorable a la competitividad y al empleo que es, no lo olvidemos, la primera preocupación de los Franceses. El IVA no grava la inversión y la exportación, sino que grava la importación. Un país como Dinamarca, presentado en ocasiones como un modelo de Estado benefactor y además muy competitivo en materia de exportación, tiene una tasa promedio de IVA mucho más elevada que Francia. Y no es un país atrasado en el plano social…(…).

- Enlace hacia la web des Echos
- Entrevista del Presidente de la República con Le Monde (13/12)
- Tribuna conjunta del Ministro de Estado, Alain Juppé, con la ministra de Ecología, Nathalie Kociusko-Morizet (Le Monde, 08/12)

Última modificación: 17/02/2015

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